Crioterapia capilar, la alternativa a los injertos capilares

Hoy en día, son muchas las personas que se someten a un injerto capilar debido a la pérdida de densidad provocada por factores como la caída, adelgazamiento de las hebras o incluso la caída del cabello tras el parto.

Además, existen otras causas como el estrés, un cuero cabelludo debilitado o incluso la genética, que pueden ser las responsables de esta caída.

Sin embargo, con los trasplantes capilares e injertos en las zonas afectadas puede recuperarse de nuevo la densidad perdida. Aun así, esta debería ser la última solución frente a un problema de caída capilar, ya que existen otras alternativas que pueden ayudar a frenar el problema.

Como expertos en alteraciones capilares, en Centros Bajocero te explicamos cómo cuidar tu cabello y qué tratamientos son los mejores para evitar pasar por el quirófano.

Tengo un problema de caída capilar. ¿Qué hago?

Lo primero es no alarmarse. La caída capilar ocurre en todos los seres humanos y puede ser debida a diferentes causas, como el estrés, llevar una mala alimentación, genética… Así que, lo primero es buscar qué está provocando esa caída.

También cabe destacar que, el paso de los años, hace que la hebra se debilite y pierda fuerza y volumen. Nuestro cabello no es el mismo cuando somos adolescentes que cuando pasamos de los 50 años, aun así, es importante cuidarlo según sus características en cada etapa vital.

Pero si ya has llegado a ese punto en el que notas que tu cabello no vuelve a crecer, una forma de cuidarlo  es someterse a tratamientos capilares que nos ayuden a mantenerlo en condiciones óptimas, como por ejemplo la crioterapia capilar, una terapia no invasiva que tiene como objetivo estimular el crecimiento del cabello y recuperar su equilibrio natural.

¡No te preocupes, porque la crioterapia no es para nada dolorosa! Además, en Centros Bajocero haremos que te sientas como en casa durante el tratamiento. ¡Somos unos auténticos expertos!

Beneficios de la crioterapia frente a un injerto capilar

  • Mejora de la circulación sanguínea. La exposición al frío estimula la circulación sanguínea de la zona, ya que lleva más oxígeno y nutrientes a los folículos capilares, promoviendo un cuero cabelludo limpio y libre de alteraciones.
  • Restaura la calidad de los folículos. De los folículos pilosos depende nuestra salud capilar: con la crioterapia, podemos mantenerlos en perfectas condiciones para que, llegado el momento, el trasplante sea todo un éxito.
  • Reduce la inflamación. En el caso de que tu cuero cabelludo esté inflamado, irritado o sufras picores, la crioterapia puede frenar todas estas situaciones consiguiendo que el cuero cabelludo esté completamente libre de alteraciones cuando te sometas al injerto.

¡Ahora ya lo sabes! Antes de someterte a un injerto capilar, puedes probar diferentes terapias naturales y encontrar cuál es la más efectiva para ti. En Centros Bajocero sabemos que la crioterapia capilar es el tratamiento perfecto para conseguir un cabello más denso y revitalizado. ¡Solicita tu primera cita y consigue tu diagnóstico gratuito! Si quieres saber más, contacta con nosotros.